Archive for September, 2010

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Más evidencia de que la glucosamina y la condroitina no ayudarán con las articulaciones adoloridas

Los datos de 10 estudios no muestran efectos, según los investigadores, y cualquier beneficio observado probablemente sea un efecto placebo

Por Steven Reinberg
Reportero de Healthday

JUEVES, 16 de septiembre (HealthDay News/HolaDoctor) — Un análisis reciente de estudios a gran escala halla que, aunque millones toman complementos que contienen glucosamina y condroitina para aliviar el dolor de la osteoartritis en sus caderas y rodillas, no hay evidencia de que estos complementos tengan efectos curativos.

El informe más reciente es uno de varios que no han encontrado efectos beneficiosos de ninguno de los dos complementos para aliviar el dolor de la artritis. Sin embargo, debido a que no hay evidencia de que las pastillas hacen daño, los autores del nuevo informe aseguran que no hay razón para dejar de tomarlas si los pacientes sienten que les ayudan.

Por otro lado, “si un paciente no se ha tomado [ya] estos preparados, no tiene mucho sentido que se le estimule a tomar estos complementos”, señaló el Dr. Peter Juni, investigador líder, jefe de la división de epidemiología clínica y bioestadística del Instituto de Medicinas Social y Preventiva de la Universidad de Berna (Suiza).

El mensaje de fondo, según Juni, es que “ninguno de los dos complementos que evaluamos parece tener un beneficio clínicamente relevante en cuanto al alivio del dolor que podría ser percibido por pacientes de artritis de rodilla o de cadera”.

El informe aparece en la edición en línea del 17 de septiembre de BMJ.

Según los investigadores, durante los últimos diez años, los médicos han recetado complementos de glucosamina y condroitina, y muchos millones alrededor del mundo los han comprado sin receta.

Según la información de respaldo del estudio, en 2008 las ventas de complementos de glucosamina alrededor del mundo alcanzaron casi $2,000 millones, un aumento cercano al 60 por ciento desde 2003.

Para el nuevo estudio, el equipo de Juni analizó los resultados de diez ensayos clínicos aleatorizados en los que participaron más de 3,800 pacientes de osteoartritis de rodilla o de cadera. Los ensayos, que compararon a la gente que tomaba los complementos con un grupo de control que no los estaba tomando, se enfocó en cualquier cambio en los niveles de dolor luego de que los pacientes tomaron glucosamina, condroitina o ambos, y los compararon entre sí o con un placebo.

Al analizar los datos, los investigadores no hallaron efectos clínicos relevantes de la condroitina, la glucosamina o ambos para el dolor de las articulaciones, o para estrechar el espacio dentro de las articulaciones adoloridas.

En sus comentarios sobre el estudio, el Dr. Andrew Sherman, profesor asociado y vicepresidente del departamento de medicina de rehabilitación de la Facultad de medicina Leonard M. Miller de la Universidad de Miami, aseguró que “necesitamos examinar más estrechamente estos medicamentos de venta sin receta que aducen ser la panacea y podrían no estar valiendo la pena”.

Por su parte, Juni señaló que “si el paciente ya ha tomado los preparados y realmente cree que habrá un beneficio, que muy probablemente se relaciona con la historia natural de la enfermedad o con un efecto placebo, a la luz del hecho de que no tenemos evidencia de que estos preparados sean inseguros, no hay razón real para desalentar a estos pacientes de tomar estos preparados mientras puedan cubrir el costo”.

Sherman estuvo de acuerdo en que algunas personas informan que estos complementos les ayudan.

“¿Será que tanto quieren que les ayuda que en realidad se sienten mejor y eso constituye un efecto placebo? ¿Será que puede ayudar a una reducida minoría, no a la mayoría?”, se preguntó.

Debido a que no parece haber consecuencias negativas por tomar estos complementos (a excepción del costo), no parece hacer daño hacerlo, aseguró Sherman.

El estudio sí sugiere, sin embargo, que las afirmaciones que hacen las empresas que preparan los complementos “deben ser revaluadas, escudriñadas y criticadas hasta que un estudio de gran tamaño muestre que el medicamento funciona”, aseguró Sherman. “Por ahora, no existe ningún estudio de este tipo”.

healthfinder.gov

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Con el enfermo de artritis hay que tener comunicación

Written by artritis artrosis on Saturday, September 4th, 2010 in Artritis, Artrosis.


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“Con el enfermo de artritis hay que tener comunicación”

María Ángeles García Soto, psicóloga

La artritis reumatoide es una enfermedad que implica un gran sufrimiento físico y psicológico para las personas que la padecen. Con el fin de aconsejar a familiares y cuidadores de estas personas la mejor manera de ayudarles, la psicóloga María Ángeles García Soto impartió esta semana una charla en el Aula Marro, organizada por la Asociación de Artritis Oscense (ARO) en la que incidió, sobre todo, en la importancia de la comunicación. La especialista pidió también respeto para los afectados.

Myriam MARTÍNEZ

HUESCA.- La psicóloga María Ángeles García Soto considera que “una buena comunicación” es la mejor baza para brindar el mayor apoyo posible y los cuidados físicos adecuados que precisan a las personas que padecen artritis reumatoide.

La especialista impartió esta semana una conferencia en el Aula Marro dirigida a familiares y cuidadores en la que desgranó algunos consejos en este sentido, relacionados con el apoyo psicológico y cuidados físicos recomendables para este tipo de pacientes.

“Cuando una persona se entera de que tiene artritis reumatoide sufre un trastorno emocional -explica-. La primera reacción es negar la enfermedad y asustarse un poco, porque no saben realmente lo que es ni qué implicaciones puede tener”. Los familiares también acogen con incertidumbre la noticia, por lo que la psicóloga les recomienda que se informen bien para poder brindar a sus allegados una ayuda eficaz. “Además, el proceso, según la personalidad de cada paciente, sigue distintas fases hasta que la persona acaba aceptando lo que le sucede”.

María Ángeles García propone a cuidadores y familiares que a los afectados “no les hablen mucho de la enfermedad, que intenten escucharles, que les respeten su espacio, que les acepten cuando estén más irritables y nerviosos, que tengan paciencia y, sobre todo, una buena comunicación cuando sea posible”.

Respecto a los cuidados físicos, recomienda “que los pacientes duerman bien, que tengan unos buenos hábitos de sueño entre ocho y diez horas al día, una dieta sana y equilibrada y que hagan un ejercicio físico muy suave”.

La psicóloga apunta que es complicado ayudar a estas personas. La enfermedad afecta también a los jóvenes, que tienen que asumir que van a sufrir una dolencia crónica, que supone un deterioro progresivo, pero no saben muy bien qué les va a ocurrir.

“Además, la enfermedad está asociada a veces a trastornos de ansiedad y depresión y eso también influye a la hora de necesitar una terapia. Si el paciente está ansioso, depresivo o tiene un estrés psicológico muy grande va a actuar muy irritable, muy ansioso, a veces va a tener ganas de hablar y a veces no, lo que repercute en las relaciones familiares. Y aparte la enfermedad, claro”.

diariodelaltoaragon.es

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