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17-08-2010 / 21:00 h

Nueva York, 17 ago (EFE).- La artrosis tiene relación directa con una alimentación deficiente en la infancia, según sostienen los científicos que hicieron una investigación sobre una población aislada de alces que padecen esa enfermedad en forma idéntica a los seres humanos, informó hoy el New York Times.

La artrosis es un tipo de artritis -inflamación o desgaste de las articulaciones- que se caracteriza por el roce entre los huesos de las extremidades debido al deterioro de los cartílagos.

Según el diario neoyorquino, la Universidad Tecnológica de Michigan llevó a cabo un estudio durante más de cincuenta años sobre los alces que habitan en una isla del Parque Nacional de Isle Royale, en ese estado, entre los que se da una alta incidencia de artrosis.

Acabado el estudio se ha observado que muchos de los alces de ese parque natural padecen una artrosis idéntica a la que sufren las personas y que puede estar provocada por haber recibido una alimentación pobre en sus primeros años de vida.

El equipo liderado por el científico Rolf Peterson defiende que el pequeño tamaño de sus huesos indica que esos animales tuvieron una dieta deficiente al principio de su vida.

Seguramente, los animales estudiados nacieron en épocas de escasez que impidieron a sus madres producir la leche suficiente para criarlos de forma saludables, según los científicos, que creen que esta carencia de nutrientes está estrechamente relacionada con la alta incidencia de artritis entre esta población de alces en comparación con la media.

Los nutrientes son un elemento fundamental en la composición y medida de los huesos y cartílagos tanto de animales como de humanos.

A pesar de que normalmente se apunta a la herencia genética y al envejecimiento como posibles causas de la artrosis, las revelaciones de Peterson hacen creer que el factor dietético podría ser determinante para desarrollar esa patología, que afecta principalmente a las rodillas, la cadera, las manos y la columna.

Según el estudio, la artrosis actúa de la misma manera en un alce que en un humano, aunque en el caso de esos animales se puede convertir en un factor de vida o muerte, ya que los hace más vulnerables a los ataques de los lobos.EFE

abc.es

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Un estudio halla que una combinación de genética y medio ambiente hizo que los ratones desarrollaran la enfermedad

Por Steven Reinberg
Reportero de Healthday

JUEVES, 17 de junio (HealthDay News/DrTango) — En experimentos preliminares con ratones, los científicos han hallado que las bacterias intestinales podrían desencadenar una respuesta inmunitaria que puede causar artritis reumatoide.

Los intestinos de todos los mamíferos están poblados por miles de distintos tipos de bacterias, muchas de las cuales son esenciales para desarrollar un sistema inmunitario normal. Sin embargo, los investigadores explicaron que algunas de esas bacterias también parecen tener que ver con el desarrollo de enfermedades autoinmunes.

“Se trata de un área de investigación importante y relativamente nueva”, explicó Diane Mathis, investigadora líder y profesora de patología de la Facultad de medicina de la Harvard.

Aunque estos experimentos con ratones aún son preliminares y los estudios con animales con frecuencia no alcanzan a producir resultados similares en seres humanos, los hallazgos podrían conducir a una manera nueva de considerar las enfermedades autoinmunes y hasta maneras nuevas de tratarlas o prevenirlas.

“Con el tiempo podría ser posible mejorar o proteger contra enfermedades autoinmunes humanas, como artritis y otras, tratando con probióticos, antibióticos u otros inhibidores de productos bacterianos”, señaló Mathis.

El informe aparece en la edición del 25 de junio de Immunity.

Para el estudio, Mathis y sus colegas cultivaron ratones para que fueran genéticamente propensos a desarrollar artritis en un ambiente libre de gérmenes. Estos ratones tenían menos anticuerpos que causan artritis que los ratones cultivados en un ambiente normal.

Sin embargo, cuando los ratones fueron colocados en un ambiente libre de gérmenes y se les implantaron bacterias filamentosas segmentadas, un tipo común de bacteria intestinal, en el estómago, los animales comenzaron rápidamente a producir anticuerpos y desarrollaron artritis en cuestión de cuatro días, según hallaron los investigadores.

“Es importante reconocer que las personas no ‘adquieren’ artritis por infecciones bacterianas”, aseguró Mathis. “En cambio, las bacterias desencadenan un programa que se ejecuta en un ambiente genéticamente susceptible”.

En este caso, las bacterias hacen que los ratones fabriquen más de cierto tipo de glóbulo blanco. El sistema inmunitario reacciona a estas células como anticuerpos amenazadores que, a su vez, desencadena artritis reumatoide, explicó Mathis.

Esta investigación fue financiada por los Institutos Nacionales de Salud de EE. UU.

La noción de que las bacterias del estómago pueden afectar el desarrollo de enfermedades autoinmunes, como artritis reumatoide no resulta descabellado, pues estas bacterias se han relacionado con el síndrome de colon irritable y otras enfermedades de ese tipo.

Por ejemplo, las úlceras estomacales son causadas por bacterias y tratadas con éxito con antibióticos.

La Dra. Nancy Klimas, profesora de medicina de la Facultad de medicina Miller de la Universidad de Miami y especialista en inmunología, señaló que “que este concepto de que la flora intestinal es importante para la salud humana es radical, aunque recientemente se está adoptando más y más”.

Klimas anotó que un tipo grave de artritis conocida como artritis reactiva, anteriormente como síndrome de Reiter, es causada por susceptibilidad genética y desencadenada por una infección.

“Usted puede pasar toda su vida con ese gen por ahí y nunca tener problemas de salud, pero si adquiere ciertas infecciones agudas, éstas pueden desencadenar una respuesta inflamatoria enorme y usted terminará con artritis para toda la vida”, señaló.

En el futuro, cambiar las bacterias del intestino podría prevenir o tratar algunas de estas enfermedades, aseguró Klimas. “Esta es una manera nueva y emocionante de pensar y, ciertamente, podría cambiar la manera como practicamos la medicina”.

Klimas especuló que el exceso de uso de antibióticos podría estar cambiando el ambiente bacteriano del estómago y causar aumentos drásticos en las enfermedades.

“Esto incrementa la posibilidad de que cuando se ven enfermedades que parecen ser inflamatorias o autoinmunes, esta flora del intestino podría tener que ver”, dijo.

healthfinder.gov

Palabras para El Alma – Pensamientos

Expertos afirman que hacer ejercicio y practicar deportes de manera intensiva a una edad temprana podrían ser la causa

Por Dennis Thompson
Reportero de Healthday

MIÉRCOLES, 26 de mayo (HealthDay News/Dr.Tango) — La osteoartritis se solía considerar como una afección de personas mayores.

Esta enfermedad de las articulaciones se manifiesta con el tiempo cuando el cartílago entre los huesos se descompone y desgasta, lo que hace que los huesos se rocen entre sí, causando dolor, hinchazón y pérdida de movimiento.

“Si vive lo suficiente, es como la muerte y los impuestos, es probable que sufra de osteoartritis”, aseguró el Dr. Todd Stitik, profesor asociado de medicina física y rehabilitación de la Universidad de Medicina y Odontología de Nueva Jersey.

Pero últimamente, los médicos han estado viendo la osteoartritis con más frecuencia en personas más jóvenes, sobre todo en las articulaciones de la rodilla. Los investigadores están tratando de averiguar por qué.

Las vías de estudios más prometedoras han vinculado la aparición temprana de la osteoartritis con lesiones graves de rodilla, como el desgarro del ligamento cruzado anterior (LCA).

Un estudio encontró que el desgarro de ligamentos dentro de la rodilla relacionado con impactos puede causar estragos en las células del cartílago circundante. Los impactos que eran suficientemente fuertes como para desgarrar ligamentos, pero no para causar fracturas del hueso o del cartílago, provocaban la muerte en cascada de células del cartílago que estaban lejos de la zona de impacto.

“Si sufre una lesión en el cartílago, esto puede debilitarlo y hacer que dure menos en el tiempo”, dijo la autora principal del estudio, la Dra. R. Constanza Chu, profesora asociada de cirugía ortopédica en la Universidad de Pittsburgh y directora de su Centro de Restauración del Cartílago. “Lo que observamos es una lesión de impacto que no era suficiente para fracturar el cartílago, pero aún así consideraría que es un impacto importante”.

El daño causado por este tipo de lesión a las células del cartílago no se puede visualizar en un escáner por IRM, dijo Chu. No obstante, señaló que casi la mitad de las personas que sufren una ruptura del LCA pueden desarrollar osteoartritis en un plazo de cinco a diez años. Los hallazgos aparecen en la edición de diciembre de American Journal of Sports Medicine.

La mayoría de los casos de aparición temprana de la osteoartritis parecen estar ligados al ejercicio y a los deportes. La gente comienza a jugar a edades más tempranas y se hace daño al no proteger sus articulaciones.

Otro estudio que se presentó en la reunión anual de 2009 de la Radiological Society of North America, encontró que las personas que tenían altos niveles de actividad física tenían lesiones de rodilla más graves, incluidos daños como la acumulación de líquido en la médula ósea y lesiones en los cartílagos y ligamentos. Estas lesiones aumentan drásticamente las probabilidades de desarrollar osteoartritis, según los investigadores.

Stitik puso como ejemplo a una estudiante universitaria que había tratado. Tenía unos 20 años y había hecho un montón de ejercicios como sentadillas y estocadas, que son malos para las rodillas, de manera incorrecta, contó.

“Una IRM mostró que ya se habían producido cambios artríticos en la rótula”, apuntó Stitik. “Había hecho ejercicio de manera incorrecta y en exceso. Hacía ejercicio con un entrenador personal y también por su cuenta, así que se ejercitaba demasiado”.

Sin embargo, Chu sospecha que también existe una conexión entre la aparición temprana de la osteoartritis y la creciente epidemia de obesidad.

“Si una persona tiene sobrepeso o es obesa, esto ejerce más presión sobre el cartílago ya debilitado por las lesiones”, destacó. “Es una sobrecarga crónica y una causa muy probable de osteoartritis”.

Las personas que se lesionan la rodilla deben asumir su recuperación con mucho cuidado si quieren reducir las probabilidades de osteoartritis, señaló Chu.

“Hay que dar a la articulación algo de tiempo para que recupere”, dijo. “¿Cuánto tiempo? No sabemos, pero seguro hasta que el dolor o la hinchazón desaparezcan. Luego deben volver gradualmente a su actividad”.

Los adultos activos pueden proteger mejor sus rodillas de las lesiones si fortalecen los músculos del muslo y de las piernas a través del ejercicio, aconsejó Chu. Estos músculos ofrecen un apoyo crucial a la articulación de la rodilla. La gente también debe tener cuidado con la cantidad de ejercicio de alto impacto que realiza y tratar de rebajar algo si tienen sobrepeso, señaló.

“En realidad recomiendo a mis pacientes las mismas cosas que creemos que son buenas para el corazón, o sea, el ejercicio regular y comer bien, ya que es probable que también sean buenas las articulaciones”, apuntó. “No podemos controlar nuestra genética. Algunas personas nacen literalmente con cartílagos más fuertes. Son los factores de estilo de vida que las personas pueden controlar lo que determinan si la lesión de una articulación se traduce en una osteoartritis temprana. Hay cosas que la gente puede hacer para reducir sus probabilidades de problemas en la rodilla a una edad muy temprana”.

healthfinder.gov


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Última actualización de la noticia: 04/04/2010

Dolor Articular, consecuencia de la Degeneración del Cartílago

Dolor Articular

El dolor articular es una molestia muy frecuente en personas de avanzada edad. El desgaste que provoca el paso del tiempo propicia que determinadas partes de nuestro cuerpo, como los cartílagos, se degeneren y acaben produciendo dolor. Los médicos, por su parte, intentan mejorar la calidad de vida de estos pacientes optando, cada vez más, por alternativas a los antiinflamatorios.

El doctor Pere Benito, jefe del servicio de reumatología del Hospital del Mar del Parc de Salut Mar de Barcelona, explica el origen del dolor articular y las diferentes enfermedad

Dolor Articular

Entendemos por dolor articular aquel que afecta a las articulaciones del cuerpo, como por ejemplo las rodillas. Las causas que lo producen pueden ser muchísimas, así que lo primero que hay que hacer es distinguir si se trata de un dolor de ritmo mecánico o de ritmo inflamatorio. En el primero de los casos la afectación se extiende a una estructura de la articulación, que al estar dañada genera molestias cuando nos ponemos en marcha, pero no duele cuando se está en reposo. Las artrosis serían una muestra de este tipo de dolor. La afectación de ritmo inflamatorio, en cambio, es aquella que se produce por desgaste y que duele siempre, estando en marcha o en reposo. La artritis es un claro ejemplo de ello.

Lesión del Cartílago

Como comentábamos, la artritis y la artrosis provocan dolor pero por diferentes motivos. En la artritis el dolor viene dado por una inflamación mientras que la artrosis se explica por un proceso de desgaste del cartílago. El cartílago es un tejido situado entre nuestros huesos y que actúa como protección y amortiguación. Cuando éste se degenera provoca cierta inflamación y, en consecuencia, sobreviene el dolor.

Enfermedades que cursan con Dolor Articular

El dolor articular puede esconder otra enfermedad sistémica más grave. De hecho, la artrosis se refiere a la afectación de una articulación en concreto, mientras que la artritis afecta a todo el sistema. El origen puede estar en una infección, un traumatismo e incluso un tumor. Cuando una artritis es reumática generalmente es poliarticular, es decir, que afecta a más de una articulación, y puede extenderse a órganos como el pulmón o el riñón.

Frenar el Desgaste de la Articulación

Las articulaciones se van desgastando con el paso del tiempo. Lo cierto es que es difícil instaurar un tratamiento que evite este proceso porque contra el paso del tiempo no se puede luchar. En este desgaste influyen otros factores como son los condicionantes genéticos y el trabajo al que ha sido sometida esa articulación. Así pues, lo único que podemos controlar es el esfuerzo que se realiza con esa articulación, por lo que habrá que equilibrar el trabajo articular si lo que queremos es no sufrir de este tipo de dolor.

La Acción del Colágeno

El cartílago contiene una proteína llamada colágeno que con la degeneración se va perdiendo. Sin embargo se ha comprobado que el aporte de la toma diaria de 10 gramos de colágeno mejora la artrosis de rodilla y sus síntomas.

Investigaciones

Cada vez se conoce más acerca del metabolismo del cartílago, que es un tejido vivo que está en constante remodelación. La célula que se encarga de ello, el condrocito, es el objetivo que persiguen los investigadores. Cuando se conozca más sobre ella y se sepa como frenar su degradación se podrán instaurar tratamientos que eviten el desarrollo del dolor articular.

vivirmejor.es

Favorece la eliminación de metales pesados y toxinas y neutraliza la acidez, causas reconocidas de degeneración articular

El dolor de las articulaciones es uno de los males de nuestro tiempo. Con los años, se resienten y sufren, un malestar acentuado por la predisposición genética, una vida sedentaria o trabajos mecánicos y repetitivos. La nutrición de los huesos y los tejidos de sostén (cartílago, tendones y músculo) es clave, no tanto para evitar el mal como para aliviar y frenar los molestos y continuos dolores. La dietoterapia da prioridad a la selección de alimentos con una composición definida para la nutrición de las articulaciones y con efecto antiinflamatorio, que se apoya a menudo en complementos dietéticos específicos. La acumulación orgánica de metales pesados u otros tóxicos y el exceso de ácido orgánico se postulan también como causas de la degeneración articular. Una dieta limpia, depurativa y alcalinizante es fundamental para forzar la eliminación de los tóxicos, neutralizar la acidez y mejorar la calidad de vida de las personas afectadas.

* Autor: Por MAITE ZUDAIRE
* Fecha de publicación: 23 de marzo de 2010

Una dieta limpia y depurativa exige tener muy clara la selección de los alimentos, que tienen que ser lo más naturales posibles, con el menor procesado y, siempre que sea posible, ecológicos u orgánicos. Se prescinde de los acidificantes (en su metabolismo generan ácidos) que, en mayor medida, son el azúcar, los alimentos azucarados y el exceso de proteínas de la dieta (sobre todo animal), el café y el alcohol y los alimentos refinados (conviene optar por los integrales, en especial los biológicos).

Además, deben consumirse con mesura los lácteos y el resto de alimentos ricos en proteína animal, porque el exceso de ésta conlleva riesgo de acidosis (disminución del pH). La creencia de los beneficios de consumir más lácteos para fortalecer los huesos y prevenir fracturas o degeneración ósea no está justificada porque no resulta efectiva. El consumo de frutas (no ácidas) y hortalizas (excepto las solanáceas como el tomate, pimiento, berenjena y patata) proporcionan sales orgánicas de potasio, de magnesio y bicarbonatos, todos ellos con efecto amortiguador.

Las verduras de hoja verde son ricas en vitamina K, un cofactor esencial para la actividad de los osteoblastos (células que sintetizan tejido óseo). Se ha constatado que la deficiencia de antioxidantes como las vitaminas C y E (además de la D por su papel en el metabolismo óseo), también contribuye a que se desarrolle este mal. En consecuencia, el consumo de antioxidantes naturales a través de los vegetales puede tener efecto protector del hueso porque actúan como depurativos. Para el tratamiento de la artritis reumatoide se estudia como coadyuvante el uso de complementos antioxidantes (vitamina C y E) que, como apuntan las últimas investigaciones, se relacionan de manera inversa con la enfermedad, es decir, a más vitaminas menos riesgo. El resultado tras seguir este plan dietético es una mejoría en las dolencias articulares.

Cuidada combinación de alimentos

El dolor intenso e incapacitante por la degeneración articular cursa con una serie de cambios fisiológicos que comienza con leves molestias en las zonas afectadas (rodillas, cervicales, manos y dedos) y la posterior inflamación hasta la fase de degeneración, que se asocia a dolor y malestar crónico. Antes de llegar hasta el punto de no retorno, como es la artritis reumatoide o la artrosis, la nutrición y la dieta pueden paliar las molestias y el dolor, e incluso retrasar la degeneración. Este logro será más seguro y eficaz al cuidar la dieta desde la juventud, si se tienen antecedentes familiares que predisponen a sufrir mal de articulaciones en el futuro.

La dieta para el mal de huesos se configura a partir de las siguientes premisas: alimentos que nutren de manera específica las articulaciones, con efecto antiinflamatorio y con capacidad alcalinizante y depurativa.

  • Nutrición de huesos y tejidos de sostén. La deficiencia de ciertos nutrientes afecta al mantenimiento de las articulaciones. El azufre forma parte del colágeno (como sulfato de condroitina y sulfato de glucosamina), tejido de sostén, por lo que su deficiencia crónica puede ser la causa de fuertes molestias que se sienten tras el movimiento articular. Se garantiza su aporte si la dieta incluye ajos, cebolla, puerros, espárragos, coles y cantidades modestas de huevos, carnes y pescados blancos (ambos dejan menos residuo ácido que las carnes rojas o los pescados azules). El hueso necesita un aporte seguro y proporcionado de minerales como el calcio (menos lácteos y más vegetales ricos en este mineral como frutos secos y semillas, frutas desecadas, legumbres y algas), el fósforo (quesos de cabra, curados o fundidos, carnes y pescados) y el magnesio (frutos secos y semillas, frutas desecadas, legumbres y verduras de hoja verde). El aporte exagerado de uno u otro (en particular más fósforo que calcio, o más calcio que magnesio) desencadena desmineralización ósea, con el consiguiente empeoramiento de la enfermedad, ya degenerativa.
  • Efecto antiinflamatorio. El aporte extra de complementos ricos en omega-3 o en determinados ácidos grasos omega-6 (ácido-dihomo linolénico, ácido araquidónico) se postula como coadyuvante en los estados de inflamación articular, al inhibir las prostaglandinas, sustancias químicas mediadoras en el proceso de inflamación. Parece ser que cuando el proceso inflamatorio ya se ha dado, reducirlo sólo con alimentos ricos en este tipo de grasas no es suficiente y sería preciso el uso prudente de estos complementos.
  • Alcalinizante y depurativa. Una dieta de estas características desempeña un rol determinante porque se consigue una mayor depuración orgánica.

Consecuencia de los excesos

Un exceso mantenido de metabolitos ácidos en el organismo puede derivar, con el tiempo, en una enfermedad crónica a consecuencia de estados sostenidos de acidez que se asocian a hipercalciuria (mayor eliminación de calcio por la orina) y, por ende, a un equilibrio negativo de calcio en los depósitos corporales.

Un exceso de ácido úrico por un consumo elevado de proteína animal genera un medio ácido que obliga al organismo a neutralizarlo. Para ello, recurre a las reservas alcalinas (el calcio de los huesos), con la consiguiente desmineralización ósea. Para “visualizar” los efectos perjudiciales de una dieta acidificante en la reserva ósea y, por tanto, en su salud e integridad, sirve el siguiente experimento. Se sumerge un huevo (su cáscara está formada por carbonato de calcio) en agua con limón o vinagre (acidifican el medio). A medida que transcurren las horas, la cáscara se ablanda y se descompone porque el calcio pasa al medio para actuar como alcalinizante. El ajuste de la alcalinidad en el organismo mediante la dieta permite una buena densidad ósea y conduce a una eliminación más eficaz de las toxinas del cuerpo.

http://www.consumer.es/

Las mujeres, las más afectadas

Written by post on March 20th, 2010 in Artritis.

Es un mal que padecen más de 400 mil personas en la Argentina y que puede causar gran incapacidad

La Artritis Reumatoidea, una afección reumática que provoca dolor, hinchazón en las articulaciones y deformidades, afecta en la Argentina a más de 400 mil personas, la mayoría de ellas mujeres, y si no se trata adecuadamente puede causar, “en el 90 por ciento de los casos”, una incapacidad laboral total, según advirtieron especialistas.

“Muchos creen que esta enfermedad causa sólo dolor y molestias, pero es mucho más grave. Si no se la trata en forma adecuada, el 90 por ciento de las personas afectadas va a perder el empleo debido a sus consecuencias”, afirmó Robert Moots, especialista de la Universidad de Liverpool, Gran Bretaña, de visita en la Argentina.

A su vez, otro experto extranjero, Tom Huizinga, de la Universidad de Leiden, Holanda, especialista en “artritis temprana”, aseguró que “si se puede tratar esta enfermedad precozmente, los síntomas se vuelven menos evidentes y las manifestaciones son menos frecuentes”.

Ambos especialistas disertaron ante médicos argentinos acerca de los avances en el tratamiento de esta enfermedad y los beneficios de abordar el problema a tiempo, para evitar la progresión de la afección, las deformidades articulares y la discapacidad.

“A la artritis reumatoidea hay que tratarla precozmente y ser muy agresivos en el tratamiento, combinando drogas para lograr que la enfermedad llegue a un estadío de baja agresividad. Hay que tratar que el nivel de actividad de la enfermedad sea el menor posible”, subrayó Huizinga.

NUEVOS TRATAMIENTOS

Clic para ampliarLos expertos destacaron la efectividad de los nuevos tratamientos biológicos, que actúan específicamente bloqueando las moléculas capaces de producir inflamación y erosionar al hueso.

Con ese mecanismo, “posibilitan la reducción de los signos y síntomas, induciendo una importante respuesta terapéutica y aún la remisión clínica, inhibiendo la progresión del daño estructural y mejorando la funcionalidad física” de los pacientes.

“Hay estudios de fármaco-economía que indican que el uso precoz de drogas biológicas resulta ser más económico en el tiempo, por el beneficio para los pacientes. Con este tipo de tratamientos se evita el desarrollo de síntomas que suelen presentarse con el avance de la enfermedad”, dijo Huizinga.

La artritis reumatoidea consiste en la inflamación del tejido o membrana que reviste las articulaciones (sinovial), tiende a persistir durante muchos años, afecta diferentes articulaciones y puede dañar cartílagos, huesos, tendones y ligamentos.

De acuerdo con la Sociedad Argentina de Reumatología, afecta al 1 por ciento de la población mundial, por lo cual se calcula que en la Argentina hay más de 400 mil personas que la padecen. Según los especialistas, es una enfermedad autoinmune, en la que las células del propio sistema inmunológico invaden los tejidos de las articulaciones y causan la inflamación.

El 75 por ciento de los casos se diagnostica en mujeres y se presenta con mayor frecuencia en aquellas que tienen entre 35 y 45 años, en plena “edad productiva”.

Entre los síntomas de la enfermedad figuran aquellos parecidos a los de la gripe (decaimiento, dolor difuso), rigidez matinal -se produce cuando por la mañana cuesta lavarse los dientes, abrochar botones, tomar los cubiertos o levantar objetos-, depresión o pérdida del apetito.

Según los médicos, el tamaño de las articulaciones suele aumentar en forma simétrica -las dos manos, los dos pies, tobillos o rodillas-, y si se detecta en este período, el tratamiento tiene más chances de ser efectivo, con menos lesiones articulares y óseas.

De acuerdo con los expertos, cuando un paciente tiene dolor, inflamación, rigidez prolongada de articulaciones -en especial manos y pies-, y esto se mantiene constante por lo menos durante seis a ocho semanas, el médico “debe considerar la posibilidad de que se trate de artritis reumatoidea”.

http://www.quilmespresente.com/

Sufre de artritis reumatoide 1% de la población mundial mayor a 25 años. Tan sólo en México, más de un millón de personas tienen esta enfermedad. Ataca principalmente las articulaciones, es un padecimiento crónico e irreversible y se presenta con mayor frecuencia en mujeres.

“Es una enfermedad incapacitante, las pacientes llegan a afectarse a tal manera, que no pueden hacer sus actividades diarias, como cepillarse los dientes, no sé, bañarse, amarrarse los zapatos, a ese grado”, expresó Elizabeth González, gerente médico de Laboratorios Schering Plough.

Se caracteriza por fuertes dolores en manos y pies, rigidez, inflamación y pérdida de la función articular que generalmente deriva en deformidades.

Contrario a la creencia popular que asocia este padecimiento a las personas de la tercera edad, se ha comprobado que tiene una fuerte presencia en jóvenes, lo que implica importantes cambios en la calidad de vida de quien la padece.

“Fue un sin fin de problemas que yo tuve de salud, de limitación de no hacer mi vida normal, yo tenía un proyecto de vida en ese entonces y de repente se vino abajo”, comentó María Concepción, paciente con artritis reumatoide.

Aunque es una enfermedad incurable, los pacientes tienen la oportunidad de evitar los síntomas clínicos si siguen el tratamiento adecuado.

“Puede ser desde unos antiinflamatorios, unos simples antiinflamatorios, pasando por unos fármacos que se llaman fármacos modificadores de la enfermedad hasta incluso llegar a tratamientos más innovadores, más específicos que se llaman terapias biológicas”, manifestó Elizabeth González.

“El ser biológico, se trata fundamentalmente de anticuerpos que perpetuan la inflamación, esto ha venido a combatir la calidad de vida y progresión de la enfermedad en los últimos años”, explicó Fedra Irazoque, de Reumatóloga de la Clínica 20 de Noviembre, del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE).

Los tratamientos biológicos son las nuevas alternativas para combatir este padecimiento, actualmente existen cuatro tipos y su función es bloquear el factor de necrosis tumoral, la sustancia responsable de la inflamación en la artritis reumatoide.

Por ser una enfermedad progresiva, los médicos recomiendan que ante la presencia de cualquier síntoma durante más de cuatro semanas, se consulte a un reumatólogo para un diagnóstico temprano.

http://oncetv-ipn.net/



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